La bicicleta de Cheo

La bicicleta de Cheo

 

  Esto es un hecho que pasó en mi familia y que de no ser por las décimas que improvisó mi padre, hubiera pasado como una pequeña anécdota familiar entre mi padre y mi hermano y que casi con seguridad estaría ya olvidado.

 

  Ocurrió que mi hermano compró una bicicleta de segunda mano, que parecía un cacharro, y eso a mi padre no le gustó. Ya que decía que él tenía dinero para comprar una nueva, y con un tono socarrón y burlero le hizo estas décimas.

 

Cuando el Rey Don Amadeo

Vino a España a gobernar

Le entregaron para pasear

La bicicleta de Cheo.

Como ese era su deseo

Lo hizo con ilusión

Le llamaba la atención

Cuando se fijó en la fecha

Se dio cuenta que fue hecha

En tiempos de Salomón.

 

(y se marchó Cheo para el Cuartel)

 

Llegó Cheo del cuartel

Cuando se asomó a la puerta

Al no ver su bicicleta

Eso son penas para él

No se cual sería aquel

Que me esconchó el aparato

Debe ser un mentecato

Y de eso no hay que dudar

Me la tienen que buscar

Si no, es verdad que los mato.

 

Él sospecha de Felipe

O Domingo Salvador

Cual de los dos más traidor

De aquellos dos infelices

Uno al otro esto dicen

Mis manos no la han tocado

Yo vivo garantizado

Te lo digo con esmero

Porque tu fuiste el primero

Que la has destornillado.

 

Yo cogí cuatro piecitas

No me tengo por honrado

Hice un acorazado

Que vendí a las Martinicas

Regalé otras poquitas

A un agente del Japón

Un hombre muy entendido

Como me había prometido

Se las llevó a su partido

Y fabricó un avión.

 

Cuando el jefe de la China

Se enteró de tal avión

Que lo tenía el Japón

Eso si que lo encangrina

Y como palabras muy dignas

Llama a Junta General

Hay que salir a buscar

Donde quiera que lo encuentre

Voy a fabricar dos puentes

Con tan lindo material.

 

Y llega la comisión

A un pueblo de La Gomera

Donde carga las que quiera

Y a toda satisfacción

Carga el último camión

Del material competente

Antes de salir la gente

Le preguntan a José

Dígame usted cuanto es

Que se la paga al corriente.

 

La cantidad que usted deba

Por tan preciado material

Está malo de pagar

Por el cambio de moneda

Ya es tiempo que se nos vea

El valor en la peseta

Yo he sacado ya mi cuenta

No se si la tendré mal

Y me tendrá que abonar

Tres mil millones de pesetas.

 

Autor: José Cruz Correa en el año 1958

Artículo: Felipe Cruz para www.acvguadalupe.com

 

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