El viaje del Telemaco

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1)

Pasó un vago pensamiento

Por hijos de la Gomera                                                                                                                                                     

"Cuala" nube pasajera

Que va por los elementos

Tras continuos sufrimientos

Peripecias y tristuras

Para lanzarse a la anchura

De tan penoso camino

A luchar con el destino

De sedientas aventuras

2)

En una hora temprana

El nueve de Agosto fue

A eso de las cuatro y diez

Una apacible mañana

Donde el silencio engalana

El misterio más fecundo

Dándole un adiós profundo

A Valle Gran Rey con calma

Ciento setenta y un almas

Que marchan al nuevo mundo

3)

El sol su disco escondía

En el rizado horizonte

Cuando perdimos los montes

De nuestras islas queridas

Solo el faro se veía

Dando su vivo destello

Que iluminaba tan bello

Nuestra ruta solitaria

Último adiós a Canarias

Tristes recuerdos aquellos

4)

Hubieron discordias vanas

Porque la marinería

Que el “Telémaco “ tenía

Desembarcó en Taganana

Gente aguerrida y liviana

Y veleros de tesón

Quedando solo el patrón

Para seguir su destino

De voluntarios marinos

Tomó nueva filiación

5 )

En Taganana embarcó

El piloto sin un traje

El que en ese mismo viaje

Su nombre inmortalizó

Por lo bien que se portó

Demostrando su aptitud

Náutico de pulcritud

No serás puesto en olvido

Martín Pérez fue nacido

En el Puerto de la Cruz

6 )

El piloto no tenía

Ya que tanto fue su empeño

Del terreno más pequeño

Datos de geografía

Carta de mar no traía

Ese joven navegante

Sin tener un comprobante

Latitud en que se encontraba

Porque el barco no llevaba

Corredera ni sextante .

7)

Puso rumbo al occidente

El que creía palpable

Más los vientos favorables

Para ir al continente

Hallar brisas competentes

Nunca proceda intención

Creyendo una aberración

Se promovieron disputas

Por ser aquella la ruta

Del almirante Colón

8)

Cuarta al norte navegamos

Lo que el náutico dispuso

Pero es que todos confusos

Del piloto desconfiamos

No sabemos dónde estamos

Y el piloto nos decía

Tener calma y valentía

Que a motor y buena vela

Tocamos en Venezuela

Seguro a los veinte días

9 )

Del motor el alimento

Pronto se vio terminado

Quedando el barco parado

Sólo a merced de los vientos

Ahí surgió el descontento

Cual rugir de un león bravo

La botavara, los cabos

Estaban indeseables,

Nuestro estado miserable ,

¡Era una venta de esclavos ¡.

10)

Un cuarto de litro fue

El agua día por día,

Que en su garganta absorbía

Un moribundo de sed

En cuyo rostro se ve

El velo de la congoja

La voz sin aliento y floja

Se apaga, se debilita

Como la planta marchita

Que sedienta se deshoja

11 )

A favor soplan los vientos

Y apacible ruge el mar,

Mientras la estrella polar

Brillaba en el firmamento,

El marino somnoliento

Cantaba anunciando el día,

Despertando al que dormía

Sobre duros tablones

Los trinos de sus canciones

Y el canto de la folia

12)

Vino el día veintitrés,

Al compás de una tormenta,

El cuadrante del sur cuenta

El viento con rapidez;

Pero el veinticuatro fue

La tragedia más fatal,

Siempre en lucha desigual

Sigue la nave flotante,

Eran las fuerzas pujantes

De un terrible temporal.

13)

El veinticinco más fuerte

Ruge el viento, brama el mar,

Y algún ser sin vacilar

Siente el frío de la muerte,

Fue el destino de la suerte

Para que fuimos mandados,

Mientras que desmantelados,

El barco sin salvación,

Bajo del escotillón

Quedó el pasaje trancado .

14 )

Era tanta la bravura

Del huracán que soplaba,

Las olas se rebasaban

A veinte metros de altura,

Llovía, la noche oscura

De terribles nubarrones,

Las roncas detonaciones

Del trueno en los elementos

Eran pésimos momentos

De tristes lamentaciones.

15 )

Cuantos habrán recordado

Sus queridos patrios lares

Y los cantos familiares

Con quien fueron animados,

Del hijo el amor mimado,

De padres, mujer y hermanos,

Del amigo y el paisano

Que triste todo se derrumba

Cuando se encuentra una tumba

En medio del océano.

16 )

Los lamentos más sentidos,

Pidiendo a dios salvación,

Salían del corazón

Tristes y desfallecidos,

Todo era tiempo perdido

En el regazo profundo,

Esperando por segundos

De las penas la más fuerte,

El flechazo de la muerte

Y el último adiós al mundo.

17 )

El mar dió un golpe a babor

Que el barco quedó dormido

Sin defensa sumergido

Que causó espanto y horror,

A la popa y a estribor,

Anegando la cubierta,

Gracias al marino alerta

Que pronto le dió salida

Con una maza que había

Rompiendo la obra muerta.

18 )

Con las velas arribadas

A palo seco se vio,

Dieciocho millas corrió

Con viento en popa cerrada;

Tiró al norte la guiñada,

Sin ruta ni dirección,

Debemos la salvación

A Dios en primer camino

A los valientes marinos

Y a la audacia del patrón.

19)

Quiso la Virgen María

Tender su manto divino

Y aplacar el torbellino

Que ofreció la parca impía;

De sus siervos no se olvida

Cuando la tripulación

Aquel que de corazón

Su santo nombre recuerde

Alcanza gracia y no pierde

La sagrada salvación.

20)

Cuando la aurora naciente

Radió su luz matutina

Se vio la huella maligna

Del huracán combatiente;

Ya arrastraban las corrientes

Mantas y otros equipajes,

Utensilios del pasaje

Y, para ser más fatal,

El vívere individual

Que traía para el viaje.

21)

El turbulento ciclón

Se llevo un cabo muy bueno,

De papas diez sacos llenos,

Toda la sal y el carbón,

De vinagre un garrafón,

Carne el mejor alimento

Y entre tantas que no cuento

Otras muchas gurruminas,

Enseres de la cocina,

Agua litros mil doscientos.

22)

Vino el hambre sin amparo

Cual desalentada y seria

La cumbre de la miseria

Escoria del desamparo;

De auxilio no se ve un faro

De esperanza ni consuelo,

Todo confusión y duelo,

Todo lucha insoportable

De un camino interminable

Bajo el techo azul del cielo.

23)

Seis patas, no muy buenas,

Eran y no bien contadas,

La comida destinada

Para el almuerzo y la cena,

Dejando profundas penas

Cuando fueron terminadas;

Pero, en la desesperada,

Comimos sin poner freno

Gofio de gusanos llenos

Y platos de agua salada.

24)

Después de tan afligidos,

En tan grave situación,

Otro maligno ciclón

Nos azota enfurecido,

Creyendo ser sucumbido

Por un destino contrario,

Con respeto necesario,

Olvidado de los lloros,

Todos rezamos a coro

El Santísimo Rosario.

25)

La Providencia Divina,

Aliento de nuestra fe,

Ella es quien todo lo ve

Y todo lo determina,

Que vino tan exaltada,

Fue esparcida y aplacada

Su furibundo crujir,

Pensar que para morir

Hay horas determinadas.

26)

Cegados por el rigor

De un mal fin aventurero,

Se divisa a un petrolero

Por la cuadra de babor;

Subiendo al mástil mayor,

La arrogancia marinera

Hizo señas lastimeras

Al buque que lejos andaba,

¡socorro! Que así clamaba,

Con una blanca bandera.

27)

Cuyo buque era el “Campante”

De nuestra misma nación,

El cual pidió explicación,

Dándole los comprobantes

El oficial al instante

Dio los detalles radiados

Y como estaba anunciado

Otro ciclón que corría,

Pidió socorro enseguida

A la isla de Barbados.

28)

Ruta el piloto pidió

Por estar desorientado,

Confuso y desalentado

El capitán se la dio

El que desde el puente ordenó

Que nos diesen provisión

A hijos de la nación

Que piden ser auxiliados,

No hay derecho ser tratados

En tan mala condición.

29)

No tuvo nuestro velero

Un barquito que botar

Por tenerlo que dejar

Al dar el paso primero;

Pero al buque petrolero

Le sobraban los lanchones

Y tener las pretensiones

Después de tan cruel camino

Que fuesen nuestro marinos

Pasto de los tiburones.

30)

El buque español lanzó

Al agua la mercancía,

La que a nado se traía;

Gracias que nada ocurrió

Hasta de lancha sirvió

El fiel marino velero

Aquel auxilio usurero

En momentos tan fatales,

Son recuerdos inmortales,

Del “Campante” petrolero .

31)

No por la ruta indicada

Quiso el piloto seguir,

Quizá para no sufrir

Una mala recalada,

Era inglesa la citada,

Y por ninguna intención

Da auxilio ni protección

Lo más honroso y humano

Al más noble ciudadano

Que venga de otra nación.

32)

Entramos en relaciones

Con septiembre, el cinco suena

Gritos de ¡tierra! Que llenan

De vida los corazones

Despiertan las ilusiones,

El ¡viva! De amor se aplica,

La mejor fe se practica,

Aquel sueño deseado

Eran los acantilados

De la isla Martinica.

33)

Cuando el barco se acercó

Aquellas playas benditas,

Las delicias más bonitas

Que el infinito creo,

Jamás pincel dibujo

Tan elegantes primores,

Árboles, palmas y flores

De culminante belleza,

Es una isla francesa

De las antillas menores.

34)

El día seis costeamos

Gran parte del litoral,

Y en la bella capital

Por el siete fondeamos

Dos intérpretes llevamos,

Prácticos reconocidos,

En aquel puerto dormido

Que embeleza la fragancia,

Grato jardín Fort de Francia,

Fuimos muy bien recibidos      

35)

Esa pulcra concurrencia,

Cuando al muelle se acercó,

Mucho sentir le causó

Nuestra agotada presencia;

Se les dieron referencias

De los grandes sufrimientos,

Ellos con presentimientos,

Al oír nuestras plegarias,

Con nobleza hospitalaria

Derraman el sentimiento.

36)

Hicieron recolecciones,

Y cuántos con sacrificios,

Para nuestro beneficio

En toda la población;

El humano corazón

Y aquel deseo ferviente

Enfocó el cariño ardiente

De buen trato y pulcritud,

Esmerada gratitud

Honra de un pueblo consciente.

37)

Hombres, niños y mujeres

Fueron lanzados al agua

En delicadas piraguas,

Profesando sus deberes

Llevan co sumos placeres

A bordo el socorro aquel,

El maná de un pueblo fiel,

Apacible y generoso

Cual rocío milagroso

Cayó al pueblo de Israel.

38)

Hay varios que al pasear

Por las calles o por las plazas,

Les indicaron sus casas

Par darles de almorzar,

Les ofrecen descansar

En su alcoba emocionados,

Y con cariño anhelado

Les obsequian con bondad

Con otros valores más

Ricos frutos delicados.

39)  

Voy a dar por terminado,

Y su nombre esclarecido

Por quien fuimos atendidos,

Dignamente respetados

Los manjares ofrendados

Que en la campaña de gloria

Llevamos como memoria

De esta bella capital

Como recuerdo inmortal

Al cauce de nuestra historia .

40)

Piña, coco y marañón;

Mango, caimito y guayaba;

Mamey, ciruela y papaya;

Guanábana y el anón;

Aguacates y melón

De agradables condiciones;

Ricas naranjas, limones,

La delicada banana,

La dulce caña antillana

Colmó nuestra atención .

41)

Con pan fuimos bien portados,

Galletas de las mejores,

Todas clases de licores

Y dulces empapelados,

Caramelos delicados,

Buen café dio el retrechero,

Ropa, zapatos, sombreros,

El azúcar refinado,

Jabón, conservas, cacao,

Y abundancia de dinero.

42)

Los blancos por más valor

Muy pocos se distinguieron,

Más esplendidos lo fueron

Los señores de color

Demostraron más amor

Más nobleza y dignidad;

La gratitud y lealtad,

Lo que nunca olvidaremos,

A quien todos les debemos

Humana hospitalidad .

43)

Romero, el cónsul cubano,

Otra clave hospitalaria,

Nació en las palmas, Canarias;

Este insigne ciudadano

nos trato cual buen hermano,

rayo de un ardiente sol,

siendo un bruñido crisol

por su buen comportamiento

el leal ayuntamiento

y un capitán español.

44)

El día once salimos

De la tierra encantadora

Y a la isla protectora

Un viva y adiós le dimo,

Recordando lo que fuimos,

El barco, arriando las velas,

Dibujan una blanca estela

Tomando nuevo camino

Cuando el valiente marino

Puso rumbo a Venezuela.

45)

Cuando la aurora venia

Sus ricas perlas vertiendo

Y el mar su espuma luciendo

Vimos a santa Lucia;

Su panorama ofrecía

Por el llano y la pendiente

El bosque más reluciente

Donde combate la brisa

Y más tarde se divisa

La isla de San Vicente.

46)

El día de la jornada

Que tercero se camina,

Después de las granadinas

Rebasamos las granadas,

Era una ruta angulada,

Desconociendo las millas,

Por el mar de las antillas,

Pues solo existía un plano

Cruzamos por los hermanos

Muy cerca de las blanquillas.

47)

Cuando rompió la mañana

Y el sol sus rayos tendió,

La tortuga apareció

Isla solitaria y llana,

Mientras el barco engalana

Blancas y rizadas velas

El marino con cautela,

En la noche tenebrosa

Vio la placa luminosa,

Del faro el centinela.

48)

Como el gigante durmiente

Que coloso se levanta

Vimos las primeras plantas

Del soñado continente,

Arrogante y floreciente

El abismo desafía,

Allá por la noche impía,

Por el dieciséis llegamos

Y en la Guaira fondeamos

Muy lejos de la bahia.

49)

Allá cuando amaneció

Sin que fuese autorizado,

Dentro del puerto cerrado

El piloto se metió;

La policía acudió

A pedir informaciones,

Los datos y condiciones

En que este barco venia,

Pidiéndonos enseguida

Nuestras documentaciones .

50)

Ya terminó la jornada,

No hay que dudar del destino

Que nos conduce al camino

De la extranjera morada,

Esta tierra codiciada

Hija fue del pueblo hispano

Y como somos hermanos

De esta rama positiva,

Nos alienta darle un viva

Al pueblo venezolano.     

 

 FIN.

Comparte con tus amigos !!!